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Diarios de nuestros clientes

Nuestro viaje a Marruecos comenzó

Nuestro viaje a Marruecos comenzó de casualidad. Nos vamos de vacaciones chicas? Si!!! Cuando nos vamos? En Octubre!!! Y donde nos vamos? Donde sea más barato!! Pues así en Abril teníamos 5 billetes para Marrakech. Algo habíamos mirado y teníamos claro que nos íbamos al desierto. Buscamos diferentes agencias, por Internet las hay a miles. Dimos con un par que nos gustaron hasta el momento de pagar. TODO por adelantado! Ni hablar.

Decepcionadas pensamos buscar otros destinos, pero cambiar el billete nos resultaba muy caro. Así que, muy cerca de la fecha, un día Janire y Naiara dieron con una dirección www.berberadventures.c.la y un teléfono 06 77767178. Y llamaron. Y Mustapha les convenció. Además la fianza no llegaba ni al 10%. Ahora éramos 6, la Vicen por suerte pudo unirse a la expedición.

Con la idea de que, no nos dejarían pasar los sobres de embutido envasado, comprados porque no íbamos a comer, convencidas de que el avión no tendría asientos sino bancos y que dormiríamos en la casa de los primos de Mustapha, iniciamos nuestro viaje, nuestro viaje de los momentos que nos harían mejores.
El control de risa. El vuelo, muchísimo mejor de lo esperado, los azafatos fueron muy simpáticos. A Iara le emocionó que como premio a su sufrimiento (odia volar) le enseñaran la cabina. Llegamos a Marrakech. Pasamos pasaportes con el corazón en un puño. Todo perfecto.

Encontramos a Mustapha y a Alí esperándonos con un cartel, y con cara de pasmaos al ver a 6 chicas! Porque le habíamos dicho que éramos 6, pero no que todas éramos chicas ni que éramos jóvenes. Vimos el 4x4 que chulo!
Marrakech, ciudad giri donde las haya. Tráfico caótico, desordenado pero sin accidentes, nada nuevo, para nuestras mentes viajeras.

Uno de los consejos, de entre los miles leídos en Internet, era no alojarse en la medina, pues allí que nos llevaba Mustapha!

Primer vistazo a la plaza Jemaa El Fna, hay que de gente! Y de repente, giramos a la izquierda, desaparecen los mercaderes, y allí que vamos hacia un callejón oscuro. Entre todas nos dimos la mano que no se relajó hasta que, temblorosas, entramos el Riad Marana. Que cosa tan bonita! Y teníamos 3 habitaciones! Tomamos te y pastas de bienvenida.

Para cenar fuimos a la plaza. Nos llamaban Maria, Melani Grifit, Pantoja….se nos veía a la cara de donde procedíamos! Y allí tuvimos nuestro primer momento, de muchos que tendríamos. Una niña pelirroja, nos pidió pan. Le dimos el pan. Nos pidió pollo y le dimos el pollo. No le pedimos nada y nos regaló, en una sonrisa, la gratitud de ella y de toda su familia. Fue nuestro primer momento.

Dormimos de maravilla en aquella nuestra primera noche en Marruecos. Solo a algunas nos despertaron los rezos de las 5 de la mañana, para que no olvidásemos, que estábamos en un país árabe.

Viaje a Ouazarzate, atravesando el Atlas. Paisajes modelados por la erosión, pinos a media altura, palmerales en valles altos. Frio, pasamos frio.

Paramos a comer en la Kasbah de Ait ben haddou. Menuda tormenta que nos cayó. La verdad no nos esperábamos que nos lloviera en Marruecos. La llegada a Ouazarzate no era más halagüeña. Llovía, llovía y llovía sin parar. Mustapha nos contó que algunas de las carreteras que tendríamos que atravesar habían estado cortadas. Nuestro sueño de llegar al desierto estaba encontrando obstáculos.

Nuestra primera sisa, traída por nuestros fieles acompañantes, que aparecieron vestidos con sus túnicas bereberes, que bien les sentaban.

Nuestro primer Tajin, y una cena francamente divertida. Dos hombres estaban tocando unos tambores, y nosotras, que llevamos el ritmo en el cuerpo, queríamos más y más. Musta y unos cuantos camareros se pusieron a tocar. Aquello era una fiesta! También nos dejaron tocar a nosotras, que divertido! Fue otro de los momentos, la armonía alcanzada entre personas que nunca se han visto. En nuestro mundo, nadie tiene la suficiente paciencia para escuchar el ritmo del otro y armonizar con él.

Salimos hacía Zagora atravesando el valle del Draa y en su paso encontrando pueblos bereberes. Fueron nuestros micromomentos, niños que con un caramelo se les iluminaba la cara, niños que pedían más pinturas de colores, niños pequeños que lloraban porque sus bracitos no nos podían alcanzar. Inolvidable.

En Zagora, ciudad rodeada de palmeral, también vivimos otro momento. Musta había preparado mantas en la terraza superior del hotel Zagor, donde charlamos hasta entrada la noche. En nuestro mundo hubiese habido una televisión. Por cierto, televisión? Ni no acordarnos de su existencia.

En este punto decir que nos estábamos sorprendiendo lo bien que estábamos comiendo. Todo comida marroquí. Evidentemente preferimos nuestra cocina mediterránea, pero nos estaba sorprendiendo gratamente. Decir que los sobres de embutido allí se quedaros pero la caja de fortasec no volvió.

Partimos hacia el deseado desierto. Un alto en el camino para una sisa y carretera. Lo que iban a ser 6 horas se convirtieron en 9 horas de camino. Atravesamos tormentas de arena, ríos y carreteras inundadas, pistas que se sacaba Alí de la manga. Cuando llegamos a Erfoud pensamos que nuestro camino había acabado. La carretera era ahora un río embravecido.

Alí, consultó con Mustapha y conseguimos llegar atravesando Rissani, primera ciudad imperial. Mustapha nos prometió que probaríamos la pizza. Bien pizza rica dijimos todas! Ilusas

Por fin, las dunas. Un mar naranja que nos esperaba expectante. Apenas vimos el atardecer, comimos una ensalada bien rica, nos duchamos y lo que no nos esperamos, Ahmed, uno de los bereberes del albergue nos llevó, entre la más inesperada oscuridad a las dunas.

Pisar esa arena, fina como el aire, respirar, escuchar el silencio, mirar la estrellas….especialmente mirar la estrellas, te hace sentir pequeño e insignificante. Contemplamos estrellas que no sabíamos ni que existían. Pedimos unos pocos deseos al ver estrellas fugaces que no paraban de aparecer. Estrellas, miles y millones. ¿nos estarán mirando ellas a nosotras? Pues se estarán partiendo de risa con nuestras caras de embelesadas. Fue otro momento inolvidable, las estrellas entraron dentro de nuestra alma, para iluminar nuestro camino. Lo del centauro, tampoco lo olvidamos.

Al día siguiente nos levantamos expectantes. Vámonos a las dunas! tras visitar , un lago si! Pero si estamos en mitad del desierto! Pues había un lago. Llegamos a un pueblo donde unos negros de mali cantan y tocan canciones autóctonas. Esas voces, esa sonoridad, nos emocionó a todas. Luego bailamos todos juntos, que divertido.

A la salida había una escuela. Niños de 3 o 4 añitos, a los que como no, les dimos cosas. No nos olvidamos de Max, una nena tan guapa. Pero yo me acuerdo especialmente de una rubita a la que Janire regaló una goma del pelo. Su carita valía millones.
Y ya en el desierto de piedras, Alí le dejó el todoterreno a Naiara, como disfrutó! Las demás que nos subimos al techo, no lo pasamos tan bien. Un momento que nos unió más a Musta y a Alí, fue cuando Naiara, que no tenia desierto por donde ir, decidió atravesar un gran charco. ¡Como nos llenamos de barro! ¡Y como se reían estos chicos! Cada vez teníamos más confianza. Recorrimos cientos de kilómetros alrededor de las dunas hasta pararnos allí en medio, a fumar una sisa.

Cuando llegamos al albergue, que sería punto de partida para introducirnos a las dunas, hicimos, una tortilla de papata! Y unos sándwiches con el embutido que llevamos. Pero es que lo de la tortilla…. Otro momento mágico.
Atardecer en los dromedarios. No sabíamos si nos movíamos más nosotras o el sol. En esas latitudes parece que tiene prisa por esconderse.
Y aquí, en este punto me viene a la memoria una imagen, a Musta, mi príncipe del desierto, caminando por las dunas, con su túnica azul iluminada por los con su túnica azul iluminadarayos de sol. Es un momento indescriptible, solo las chicas, y posiblemente quien haya estado lo entienda.

La Haima, allí plantada en todo el medio. Y nos pasó algo curioso, que me confirma que los bereberes son bellísimas personas. A ninguna de nosotras se nos ocurrió llevar agua, como en el desierto abundan las fuentes y los bares! Musta se colocó en lo alto de la duna, consiguió cobertura en el móvil, y llamo a alguien, que horas después nos trajo agua, fumo sisa y se marchó. Increíble.

Noche en el desierto, millones de estrellas encima nuestro. Subimos a la duna para alcanzarlas. Yo me quedé a solo 10 metros, otras llegaron pero no las pudieron tocar. El descenso de la duna, tipo trineo fue divertidísimo. Acabamos con arena hasta en los más oscuros rincones de nuestro cuerpo.

La noche fue especial, dentro de la Haima, porque el frío del desierto se te cuela en los huesos no impidió que durmiéramos como bebes aquella noche.

El amanecer, bueno, digamos que bonito. Pero es que no tuvimos nada de suerte con la ubicación que elegimos para verlo.

Salir del desierto para cada una significó algo, alguien lloró de la emoción y la pena, alguien lloró del dolor de culo del dromedario...pero todas lloramos porque no tenemos ni idea de cuando volveremos a ver ese mar naranja. El silencio en el coche lo decía todo.

Tras tomar algo en Risani y comprar las pizzas (que bien olían…) fuimos a Erfoud, donde hicimos compras. Las deseadas sisas, con su carbón y tabaco de sabores. En el camino a las gargantas del Todra, comimos la pizza. Y es que Musta, que comía como un pajarito, devoró la pizza en cuestión de segundos.
Llegamos al precioso hotel de la gargantas de Todra tras un duro viaje por el mal estar de Joana. Pasamos una agradable velada, entre la sisa, visitas a nuestra Fátima enferma, las últimas cervezas y unos franceses muy majetes.

Llegamos otra vez a Marrakech, no sin antes atravesar de nuevo el Atlas. Comimos en un restaurante a mitad del camino donde quedó patente que la carne nos salía por las orejas. A Juani casi la envenenamos con un sobre de pavo ya malo, pobre! Y compramos agua de rosas para todas!

Era viernes, tocaba ponerse guapas! Ali y Musta debieron de flipar, entre nosotras también nos veíamos guapísimas. Nos llevaron a cenar pescado! Había cogido la indirecta. Buscaron donde ir de fiesta, fiesta segura o al menos no agobiante, donde ellos nos pudieran proteger como hasta ahora habían hecho. No lo encontramos y acabamos en la terraza fumando nuestra querida sisa.
Nuestro último día en Marruecos fue silencioso, no nos queríamos marchar. Unas vueltas por Marrakech y al aeropuerto. Besos y abrazos y una pena en el corazón.

Ha sido un viaje nuestro, lleno de momentos nuestros, y nuestros porque solo nosotras lo entendemos y nos emocionamos al recordar el desierto, los niños, las estrellas, la mirada perdida de Musta. El viaje que nos queríamos perder, que cumplió las expectativas, que mejoraba por momentos, que nos ha unido a estas 6 locas del desierto un poquito más. El viaje que damos gracias por haber realizado todas juntas Naiara, Janire, Vicen, Joana, Iara (Tamadort) y yo, Lucía, junto con Alí, el burrito y Musta.

Gracias Locas del desierto!
 
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Cada año intentamos viajar a un lugar del mundo que nos atraiga. Este año la decisión de ir a Marruecos no fue solo tomada por el hecho de ser un pais desconocido para nosotros sino también porque deseabamos viajar a un lugar cercano que al mismo tiempo tuviera una cultura diferente a la nuestra. La realidad es que aunque por un lado nos apetecía viajar allí, por el otro las diversas experiencias en otros paises islámicos hacían que nos cuestionáramos si Marruecos nos gustaría.
 
Llegada a Casablanca
Casablanca, Marruecos — domingo, 27 de septiembre de 2009
La primera aventura fue buscar a alguien que nos pudiera guiar por ese pais. Habitualmente realizamos nuestros viajes organizándolos por una agencia,  pero en este caso decidimos organizarlo con gente de allí. La verdad es que esa fue nuestra primera aventura, no conocíamos a nadie que tuviera ningún contacto alli por lo que si queríamos organizarlo por nuestra cuenta no teníamos más remedio que "buzear" en internet.  Encontramos varias agencias y guías a quien pedir presupuesto y eso hicimos. Finalmente y después de recibir varias respuestas a nuestras solicitudes nos decidimos por un guía llamado Mustapha que lleva una agencia llamada Viajes por Marruecos (Berber adventures). La verdad es que, tal vez por la idea preconcebida de la gente marroquí en España,  no sabíamos como nos iba a salir el viaje, si los encontraríamos a nuestra llegada o si tendríamos que organizarlo todo  de nuevo una vez allí. Puedo decir que si en algún momento tuvimos dudas, desde el momento en que lo conocimos supimos que habiamos hecho una buena elección.  

Como supongo que mucha gente se encontrará en la misma situación de duda, os indico la página web de Mustapha por si tenéis necesidad de localizar un guía de confianza, más que un guía un amigo que estará pendiente de vosotros en todo momento :   http://viajepormarruecos.com/ o bien http://www.berberadventures.c.la/  

Despues de viajar el sabado por la noche a Casablanca, el domingo amanecímos en esa ciudad. Teníamos solo 1 mañana antes de viajar a Ouarzazate y decidimos aprovecharla viendo la hermosa Mezquita de Hassan II  y paseando por la Medina, mezclándonos con el colorido de sus calles y el bullicio de sus gentes. En principio Casablanca no nos sorprendió demasiado y de hecho era como nos esperábamos.

Al mediodía salimos hacia el aeropuerto para coger  nuestro  vuelo a Ouarzazate.  Estaba previsto para las  13:35 horas pero el vuelo salió bastante más tarde por lo que no llegamos a Ouarzazate hasta las 16:30 horas. El día estaba casi vencido por lo que nos recogieron en el aeropuerto y nos llevaron a un Riad encantador.  Allí nos trataron con calidez y pasamos una noche relajada y tranquila, un adelanto de lo que sería parte de nuestro viaje.
 
De Ouarzazate a Zagora
Ouarzazate, Marruecos — lunes, 28 de septiembre de 2009
Iniciamos nuestro camino hacia Zagora pasando por Agdz y  el Valle de Dràa, disfrutando durante el viaje de unos paisajes increibles: palmerales, montañas, kasbahs, con todo el colorido de su paisaje y sus gentes. Hicimos una parada para visitar La Kasbah Tamnougalt donde por cierto,  la Reina Sofía había estado 2 días atrás. Una vez terminada la visita tuvimos la oportunidad de tomar un té con una persona muy especial que nos deleitó cantando una canción espiritual y nos explicó  su  modo de vida y sus expectativas. Continuamos hasta Zagora donde pasamos la noche. Allí fue donde nos encontramos con nuestro guía Mustapha ya que hasta el momento nos había acompañado durante el camino un chofer muy agradable llamado Hassan. (nombre que puedo aseguraros es muy habitual allí)  
 
De Zagora a Merzouga
Merzouga, Marruecos — martes, 29 de septiembre de 2009
Iniciamos de nuevo camino por el Valle del Dràa y  los 200 kilometros de palmerales nos daban un toque de verdor en el paisaje. Hoy nuestro destino es Merzouga, " La puerta del desierto". ya casi llegando a nuestro alberge nos encontramos con los preparativos de una boda, ¡   como nos hubiera gustado asistir a ella y mezclarnos con los asistentes  

¡¡ Llegamos al alberge un poco antes  que el día acabara  por lo que "cruzamos la calle" para subir a las dunas que teníamos justo enfrente y disfrutamos de una pacífica y relajada puesta de sol.   Ya en el albergue de nuevo y mientras esperábamos nuestra cena ,  los bereberes de la zona nos deleitaron con varias de sus adivinanzas y con sus chistes.

Mientras cenábamos ellos empezaron a tocar los tambores, invitándonos a partircipar una vez habíamos acabado la cena. Nos unimos a ellos cantando e intentando aprender a tocar  esos  tambores que  ellos  tan bien manejan.

La sobremesa fue muy animada y nuestros amigos bereberes nos hicieron disfrutar de lo lindo. Más tarde, un poco antes de ir a dormir, nos subimos a la terraza para contemplar un cielo absolutamente estrellado, habían estrellas que no conseguiamos reconocer y cuando prenguntamos por un algo que parecía un grupito de estrellas nos dijeros que las llamaban "las hermanas". Creo que en España no nos es posible verlas
 
Seguimos por el Sur
Erg Chebbi, Marruecos — miércoles, 30 de septiembre de 2009
Después de tomar un consistente desayuno (como casi todos los que tomamos en el viaje) visitamos el pueblo de Khamlia para escuchar música Gnawa. La música Gnawa es un especie de sofisma. Tiene mucho ritmo y aunque era temprano por la mañana acabamos bailando con ellos al ritmo que los tambores marcaban  y por supuesto nos invitaron a un te. Seguimos para recorrer diversas pistas por donde empieza el desierto, en casi todas las pistas es fácil encontrar fósiles. 

En el camino vimos  a un Señor que sostenía un zorrito del desierto . Nos encantan los animales por lo que paramos para pedirle que nos dejara cogerlo, así lo hicimos pero zorrito estaba muerto de miedo. A mitad de camino Mustapha sugirió  a Carlos "alias Ali Babà"   (Allí  a  todos los hombres  los llaman  Ali Babá y  a  todas las mujeres Fátima) que subiera   al techo de 4x4 para grabar y hacer fotos. 

Creo que disfrutó de la experiencia porque no le veíamos  ningunas ganas de bajar de allá arriba¡¡  Seguimos nuestro camino y paramos en un pozo de donde  la  gente  habitualmente  coge agua tanto para ellos como para sus animales.Ya después de comer visitamos un oasis, en donde las gentes del lugar tienen sus huertos.

El oasis estaba plagado de ranitas por lo que intentamos encontrar a nuestro principe de entre todas ellas, no tuvimos suerte¡. Comimos dátiles cogidos directamente de las palmeras y disfrutamos del frescor que nos daba el Oasis ya que aunque Octubre no sea uno de los meses más calurosos puedo asegurar que hacía mucho calor. Más tarde estuvimos comprando pañuelos bereberes  y aunque intentamos ponernoslos con la misma gracia y soltura que lo hacen ellos, de momento no nos quedó más remedio que pedirle a nuestro guía Mustapha que nos lo colocara.

Volvimos al albergue y después de cenar no pudimos resistir la tentación de caminar de nuevo hasta las dunas para de nuevo escuchar el "sonido" del desierto y dejarnos invadir por la tranquilidad que estaba siendo el común denominador de todo  nuestro  el viaje
 
Rissani y Erg Chebbi
Rissani, Marruecos— jueves, 1 de octubre de 2009
Empezamos el día y nos dirigimos a Rissani para pasear por su peculiar mercado, lleno de frutas, dátiles y especias que dan gran colorido  al paisaje,  nos llamaron la atención sus sorprendentes carnicerías que pese al calor están al aire libre y vimos un curioso parking de burros, que es el medio en el cual muchos de ellos se mueven. Cada octubre se celebra la fiesta de los dátiles pero por desgracia  no pudimos disfrutarla ya que se celebraba unos días después de nuestro paso por allí. 

El calor de octubre no es tan fuerte como el del verano, sin embargo nos apetecía tomar algo y Mustapha nos llevó a un de sus bares. Mientras  bebíamos  algo Mustapha fue a buscar una pizza bereber: pasta rellena de carne especiada,  estaba muy sabrosa y  era suculenta.  Nuestro guía  nos  dijo  que la comeríamos en el desierto y como la imaginación del ser humano es muy vívida pensamos que lo haríamos en un palmeral pero cual fué nuestra sorpresa que después de varios kilómetro sin ver ni un arbusto descubrimos uno, y bajo su pequeña sombra nos apiñamos para disfrutar de la pizza bereber.  

Volvimos a "les caravanes" , otro albergue del lugar,   absolutamente sedientos, creo que nos bebimos casi una botella de agua de 1 y 1/2 por persona.   Al final de la tarde, cuando ya el sol no quemaba tanto,  nos subimos a los dromedarios para que estos nos adentrarán en el desierto  y durante 1 hora estuvimos "cabalgando" en ellos para al fin, un poco antes de la puesta de sol, llegar a las haimas en donde ibamos a pasar la noche. El silencio y la tranquilidad que destila el desierto, así como el humo de una buena "xisha",  hicieron que la puesta de sol fuera, si cabe, aun más maravillosa que la que habíamos visto el día anterior. Disfrutamos de una cena estupenda y de nuevo salimos a contemplar el cielo del desierto. Faltaba un día para la luna llena por lo que si bien no pudimos ver tantas estrellas  como esperábamos , si pudimos contemplar un desierto iluminado por la fantasmagórica luz de este astro. 

Curiosamente y aunque no teníamos tantas comodidades como en  nuestra casa dormimos plácidamente. La tranquilidad nos inundaba y sentiamos como nuestro cuerpo y nuestra mente estaban en pleno equilibrio. Hay que decir que este plácido sueño se vió roto cuando uno de los camellos, vino junto nuestra tienda  a visitarnos con el consiguiente susto  que nos llevamos ... a pesar del sustito seguimos durmiendo como lirones.
 
De Erg Chebbi a Erfoud
Erg Chebbi, Marruecos — viernes, 2 de octubre de 2009
No negaremos que la vuelta del desierto a primera hora, aun con agujetas de la ida y sin un mal café fue un poco dura, pero de nuevo el encanto del desierto nos absorvió. Una vez llegamos a "Le Caravanes" gozamos de un desayuno estupendo, las mejores "creppes" que habiamos comido hasta el momento, luego una refrescante ducha y a correr.....  Continuamos visitando el mercado de dátiles de Erfoud y el mercado de fósiles.  
En Erfoud comimos en "el restaurante  Xaluca " que es  de unos catalanes.  
Una vez hubimos comido nos dejaron en el hotel (Kasban Ennasra) donde disfrutamos de un refrescante baño en la piscina. Nuestra habitación es la de "Fatima" .Por la noche cenamos de maravilla y probamos uno de los platos típicos de Marruecos, que hasta el momento no habíamos comido, La Pastela.
 
Hacia la Garganta del Todra
Todra, Marruecos— sábado, 3 de octubre de 2009
Nos dirigimos a las Gargantas del Todra que según nos dijeron es un lugar especialmente escogido por escaladores y practicantes de trekking. Una vez allí Mustapha  nos dejó en manos de su primo Ali quien nos guiaría en los siguientes días ya que tenía que ir a realizar unos trámites de papeles imprescindibles,  .

Durante la tarde tuvimos tiempo de pasear por los alrededores y disfrutar de la grandeza del paisaje. Tomamos la cena en el mismo Riad (Dar Ayour, la casa de la luna) en donde nos hospedábamos, de primero Harira, que alguno de nosotros repitió, y de segundo Cuscus.

Tengo que decir que de todos los Cuscus que habíamos comido hasta el momento, el que nos prepararon en este Riad,  era con diferencia, el mejor de todos, mmmmmm, no tengo palabras. Por la noche subimos a la terraza del Riad, las montañas del Todra se levantaban alrededor y hacían que nos sintiéramos pequeños y habláramos bajito. Disfrutamos de una simpática y agradable velada hablando con Mohamed, el dueño del Riad, que hablaba por los codos ;  fumamos y bebimos, como no, un delicioso te a menta mientras la luna llena nos bañaba.
 
Hacia la Garganta de Dades

El Goumet du dadés, Marruecos— domingo, 4 de octubre de 2009

De camino a las Gargantas del Dades, visitamos a una familia bereber que desde siempre vivía en una cueva. El cabeza de familia nos preparó un te y con la ayuda de  Said , nuestro guía en esos momentos, pudimos mantener una agradable  e interesante  conversación con el.

Seguimos nuestro camino por la ruta de las Kasbash y paramos a comer en un lugar encantador desde donde teníamos una vista de todo el Valle de las Rosas. Lástima que no fuera la epoca de floración¡¡¡ 

De todas maneras aprovechamos para comprarnos algún perfume y por supuesto alguna crema de Rosa. Comimos una suculenta Tortilla Bereber que por suerte estaba un poco menos especiada que la primera que nos comimos. Ya de vuelta a Ouarzazate visitamos una farmacia Bereber, que sería lo que para nosotros es una Herboristería/Tienda de cosmética natural. La verdad es que el aroma de las plantas ,   los perfumes y la disposición de las mismas en la tienda generaban un gran atractivo.

Por último nos dirigimos a nuestro Hotel en donde disfrutamos de una divertida cena, amenizada por música de la tierra.
 
Ait Ben Haddou y Atlas
Ouarzazate, Marruecos — lunes, 5 de octubre de 2009
Iniciamos nuestra jornada con uno de los soberbios desayunos que habitualmente nos tomábamos. En  este caso nos soprendió la cantidad de mermeladas diferentes con las que nos obsequiaron, 10 o 12 como mínimo , en la mesa no había suficiente espacio para poner todas las pequeñas tajineras en las cuales nos las sirvieron.   Antes de seguir con nuestro viaje visitamos la Gran Kasbah de Ait Ben Haddou que es patrimonio de la Unesco y donde se han rodado múltiples películas.Continuamos atravesando las montañas del Atlas, el paisaje era imponente. Uno de los momentos en los que paramos para tomar fotografías constatámos que el viento era decididamente muy fuerte por lo que no era muy recomendable situarse al filo de las rocas. Ya por la tarde llegamos a Marrakesh. La verdad es que después de unos días de tranquilidad y relax la llegada a la ciudad fue chocante. Aprovechamos  que aun no era muy tarde y nos unimos a una pareja de Malagueños que también estaban en el Riad para que nos guiaran hasta el centro de Marrakesh 
 
Un día en Essaouira
Essaouira, Marruecos— martes, 6 de octubre de 2009
Aunque acabábamos de llegar a Marrakesh, al día siguiente nos fuimos a Essaouira. No está muy lejos y nos apetecía ver algún lugar con mar después de tantos días de solo ver desierto y roca. Essaouira es una lindo pueblo  costero , posee una larga playa, así como una pequeña Medina. Bueno, digo pequeña si la comparamos con la de Marrakesh . Está  llena de tiendas, restaurantes y lugares encantadores.  Durante nuestra visita estuvimos buscando  unas túnicas, la verdad es que vimos algunas preciosas, preguntamos el precio pero no nos las quisieron vender,  sería porque estábamos en una tintorería y no nos habíamos dado cuenta??  .....   Por la noche estuvimos cenando en un restaurante llamado "La Licorne" , la comida era estupenda y la decoración también.
 
Marrakesh
Marrakech, Marruecos — miércoles, 7 de octubre de 2009
Nos levantamos y después de un ligero desayuno nos dirigimos de nuevo a Marrakesh. Nuestra primera visita por supuesto fue la  Plaza Jemaa el Fna.  La apariencia de la plaza no tenía nada que ver con lo que habíamos visto el día que llegamos a Marrakesh, donde estaba la gente? Y toda la vida que había allí?  Estuvimos paseando por los alrededores y ya cuando la tarde empezaba a caer observamos como la plaza empezaba a revivir. Aprovechamos para hacer unas compras, ver como un adivino leía las cartas,  como otro daba clases de sexualidad, e incluso como algunos travestis bailaban la danza del vientre. Caminar por la plaza es como ir de cuento en cuento, algunos bailan, otros cantan, y muchos sobretodo miran¡¡¡ 
 
Marrakesh
Marrakech, Marruecos— jueves, 8 de octubre de 2009
No se si lo había comentado pero el dueño del Riad en el que nos hospedamos (Riad Aguaviva) es  español  y se ofreció a guiarnos para hacer un recorrido, llamemoslo "no turístico". Estuvimos por mercadillo de antiguedades y caminando por calles tal vez mucho menos conocidas que las que están alreadedor del Zoco y la  Plaza. Cuando ya llevamos unas horas caminando David nos hizo  probar "un batido de aguacate". Es absolutamente sabroso y nos permitió aguantar aun alguna hora más dando vueltas por la Medina.   Ya de vuelta al Riad nos arreglamos y salimos a cenar al Restaurante "El Café Arabe"  para luego irnos a tomar una copita y una sisha a un local de moda llamado "Le Comptoir". La verdad es una vez dentro de este local no sabíamos  si estabamos en Marrakesh o en nuestra ciudad. El recato que las mujeres en los países musulmanes acostumbran a tener, brillaba  por su ausencia. El local estaba  lleno a rebosar no tan solo de gente extranjera sino también de la gente del lugar.
 
Penúltimo día en Marrakesh

Marrakech, Marruecos — viernes, 9 de octubre de 2009

Seguimos en Marrakesh y hoy nuestro guía Mustapha nos ha organizado una ruta por Marrakesh con una guía  para  que nos explique todo lo necesario.   En honor a la verdad, Nabila, así se llamaba nuestra guía era excelente,  nos explicó  con detalle todos los lugares sin embargo tal vez una de las cosas más interesantes fue  ver a través de sus ojos, la visión que tiene una mujer de este país islámico. Una vez acabamos la ruta con nuestra guía volvemos a la Plaza Jemaa el Fna para poder disfrutar de una de las maravillosas puestas de sol que pueden verse desde las terrazas que hay alrededor de la plaza. Es soprendente ver como progresivamente no solo cambia la luz y color sino que la gente que se haya en la plaza parece también cambiar al mismo ritmo. De golpe se empiezan a oir como desde los minaretes se llama a la oración.... es difícil de explicar las sensaciones pero el conjunto de  las voces de la gente, los rezos, la luz y color del cielo es algo que muy dificilmente se borrara de nuestras mentes.Mientras esperamos que el sol baje ,   nuestro guía Mustapha viene a despedirse de nosotros pues al día siguiente unos de sus primos nos llevará al aeropuerto ya que el tiene que volver a Ouarzazate para empezar un nuevo tour con otras personas. Las despedidas nunca son agradables, más aun sino se sabe si existirá la posibilidad de volver a reencontrarse. Esta no fue diferente, le agradecimos todos los buenos ratos que habíamos pasado juntos y deseamos que de alguna manera pudiéramos reencontrarnos en alguna otra ocasión. Si buscáis un guia de confianza. con el que podáis disfrutar del viaje y conocer a la gente y a este maravilloso pais, os recomiendo que llaméis a Mustapha, el se asegurará de ver cumplidos vuestros deseos.
 
De vuelta a Barcelona!! 
Marrakech, Marruecos — sábado, 10 de octubre de 2009
Por desgracia nuestras vacaciones se acaban y es hora de volver a nuestro día a día. Intentaremos mantener el dicho que desde que llegamos nos repiten: "La prisa mata" aunque en nuestro mundo eso va a ser muy complicado.    Es  muy difícil sintetizar todas las vivencias y anécdotas que hemos experimentado en este viaje. la mezcla de colores, sabores y sensaciones son difíciles de describir  pero tenemos que decir que  merece la pena experimentarlos y vivirlos en primera persona.    Esta tierra y sus gentes ha sido un descubrimiento para nuestra alma y hemos dejado parte de nuestro corazón, no tan solo con nuestro guía, sino con todas las personas con las que hemos convivido y hablado. Esperamos que estas vivencias nos ayuden vivir con más paz y serenidad,  como  la que hemos visto en sus gentes, a fin de alcanzar una mejor calidad de vida, en la medida de lo posible. De corazón esperamos que esta no sea nuestra última visita a Marruecos y deseamos que este resumen de nuestro día a día pueda serviros para motivaros  y viajar a  este maravillo pais que es  Marruecos. ¡No os arrepentiréis¡¡   ¡Buen viaje¡